El simulacro de evacuación en un crucero consejos de crucerista

Según las normas internacionales de navegación, todos los barcos están obligados a realizar un simulacro de evacuación el primer día de navegación antes de zarpar de puerto.

Resulta conveniente no verlo como una pérdida de tiempo o un incómodo trámite por el que hay que pasar antes de comenzar a divertirse, ya que este simulacro resulta de vital importancia a la hora de tener a todos los pasajeros informados y preparados para saber qué hacer en el caso de emergencia.

No se trata de entrar en pánico: las posibilidades de que algo salga mal durante un crucero son muy escasas, pero se viaja mucho más tranquilo sabiendo que todo está controlado, ¿verdad? Por ello, tómate el simulacro con interés y comprobarás que, además de no aburrirte, aprenderás mucho sobre los procedimientos y el funcionamiento de tu buque.

¿Cuál es el procedimiento durante el simulacro?

El simulacro de evacuación tiene lugar necesariamente antes de zarpar. El personal del barco te avisará de la hora exacta, pero si no llegas a escucharlo, en el programa del día que encontrarás en tu camarote se indica cuando está previsto realizarlo.

A la hora acordada sonará una alarma en todo el barco. Esa será la indicación de que debes dirigirte con tu chaleco salvavidas (normalmente guardado en el armario del camarote) al punto de encuentro asignado, que también encontrarás indicado en la plano de emergencia, en la puerta de tu camarote. En caso de viajar con un niño y no contar un un chaleco de su talla, no dudes en pedírselo a la tripulación.

Una vez en el punto de encuentro, que puede ser un salón del barco o directamente en la cubierta de los botes, la tripulación nos indicará cómo habremos de ponernos el chaleco salvavidas y el procedimiento de subida a los botes, con las mujeres y niños en primer lugar.

En total el simulacro de emergencia no dura más de media hora y además de interesante puede resultar incluso divertido. No hay más que ver las reacciones de los pasajeros, que no dudan en sacarse fotos con los chalecos salvavidas, haciendo muecas o simulando sentir pánico.

Está bien tomarse las cosas con humor, pero siempre sin dejar de prestar atención, pues este sencillo simulacro y la correcta asimilación de toda la información que nos de la tripulación puede marcar la diferencia entre una evacuación satisfactoria o fallida. Disfruta de tu crucero, pero sin dejar de cuidar por tu seguridad.